Siente tu energía, El Arcángel Miguel te acompaña.

El cuerpo es tu hogar y el maestro que te muestra la conexión con la vida, cada parte de tu cuerpo está interconectado para un balance perfecto, los seres de luz conforman una red energética para ayudarte a transformar toda energía densa que desees liberar: emociones o experiencias de dolor, miedo, incertidumbre, en un poder sanador que genera un beneficio mayor para la humanidad, por ese motivo cuando un ser elige sanarse, una bendición le acompaña y en ese camino le guía un ángel con pensamientos de calma, para avanzar en el reconocimiento de la situación y lograr la sanación.

El amor sana la mente y la materia, por eso bendice y cuida tu cuerpo, al hacerlo habitualmente sentirás como la emoción del interior te cubre de manera similar a cuando recibes la energía del sol.

Todo lo que has vivido, ha creado el ser maravilloso que eres, cada día aprende a verte con ojos de orgullo y valoración personal, la entrega y la aceptación hacia ti, es la representación de la divinidad para atraer nuevas experiencias desde el amor y la disposición del que desea aprender y ve en si mismo el regalo del amor.

 

Hace unos años un ser me guio con un corto y maravilloso ejercicio; hoy deseo compartirlo contigo.

 

En este momento te pido que te des el regalo de sentirte para establecer una conexión con el presente y elevar tu vibración:

  • Busca un lugar tranquilo.
  • Siéntate cómodamente.
  • Parpadea varias veces, cuando sientas tus párpados pesados, cierra los ojos.
  • Inhala y exhala lentamente, tú eliges el ritmo de respiración. Confía
  • Pídele al arcángel Miguel que sea tu compañía

 

Inicia parpadeando y cierra los ojos, respira profundamente y percibe cada parte de tu cuerpo físico.

Cuando sientas que el latir de tu corazón guía tu respiración, pon atención en la vibración de tu energía o un cambio de temperatura. Disfrútalo…

Sonríe y lentamente abre los ojos y mira un punto fijo,

Siente el latir del corazón, reconoce nuevamente la vibración y ponle un color, visualiza como el color te cubre completamente e imagina que tu corazón con cada latir absorbe el color

Ahora, simboliza la forma de un corazón en tu pecho y agradece. 

Cuando desees, mueve tu cuerpo, levántate y avanza!

 

Recuerda que dentro de ti está la tierra, el agua y el aire que respiras, en ti habita la abundancia del universo, somos seres energéticos y podemos transformar la energía con la expresión de una respiración generosa y consiente.

Gracias por tu compañía. Lina Gracia 

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